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Colmenas

Recuperación de Colmenas Urbanas

Comenzó este año a partir de agosto, tiene como objetivo concientizar a los ciudadanos sobre el importante rol de la abeja en la biodiversidad del planeta, donde ya tenemos nuestra plataforma de trabajo.

El 80 por ciento de la polinización mundial depende de las abejas


Las consecuencias del cambio climático han llegado y los ecosistemas naturales empiezan a verse afectados. Las abejas, una de las especies más amenazadas e importantes para la estabilidad de los ecosistemas, empiezan a emigrar hacia las ciudades.
La migración de abejas desde medios rurales hacia los urbanos es generalizada y se debe, cómo no, a la acción del hombre. Cuando una colmena llega a la madurez, se divide. La reina más adulta se traslada junto a su enjambre para formar otra colonia. Pero el campo ya no es siempre el lugar idóneo para llevar a cabo esta empresa. El entorno agrícola se ha convertido en un ambiente hostil para estos insectos: los monocultivos solo ofrecen una floración anual, por lo que pasan hambre el resto del año; los pesticidas agrícolas las intoxican, y la sequía las mata de sed.
El poder polinizador de estos insectos es vital para la seguridad alimentaria de la humanidad. Todos los productos que generan las abejas son beneficiosos, incluso su veneno, la petoxina, está indicado para el tratamiento de enfermedades. Así que la alarma mundial que ha generado la dramática reducción de las poblaciones de abejas está más que justificada. Este mensaje se ha traducido en la aparición de colectivos sociales en todo el mundo dedicados a la preservación de las abejas.



enjambres urbanos

La enjambrazón, a pesar de ser considerado un defecto de las colmenas, es en realidad, uno de los fenómenos más importantes en la vida de las mismas, nada más y nada menos, que el proceso natural de reproducción, el proceso biológico imprescindible para la preservación de la especie. Todos los seres vivos se reproducen o tratan de hacerlo aunque sea lo último que hagan con tal de preservar la especie. Una plantita que no se pudo desarrollar y crecer normalmente por las contingencias climáticas, con apenas unas pocas hojas como follaje, emite una flor en un último intento por reproducirse y preservar la especie.

Además el proceso de enjambrazón es uno de los métodos que la naturaleza dio a las colmenas para evitar la cruza consanguínea, los enjambres llevan los genes lejos de su familia de origen. Además para evitar la consanguinidad tanto la reina como los zánganos se fecundan muy lejos de sus colmenas de origen. El proceso de enjambrazón permite limpiar de varroas tanto al enjambre que emigra como a la colmena que queda. En áreas rurales no llama mucho la atención, pero en zonas urbanas suele alarmar a la gente, sobre todo por no saber qué hacer. En general, los enjambres tienen un comportamiento defensivo muy bajo o nulo y muchos apicultores los capturan sin elementos de protección (máscara, traje y guantes). Cuando las abejas aún no tienen construcciones para dejar los alimentos que transportan en sus buches melarios, sus vuelos son más “pesados” y se dificulta el movimiento para aguijonear, por la distensión del abdomen.

También puede encontrarse algún enjambre con cierto grado de defensividad, por lo que se recomienda que intervenga alguien con noción del manejo de estos insectos. En general, los enjambres tienen un comportamiento defensivo muy bajo o nulo y muchos apicultores los capturan sin elementos de protección (máscara, traje y guantes). Cuando las abejas aún no tienen construcciones para dejar los alimentos que transportan en sus buches melarios, sus vuelos son más “pesados” y se dificulta el movimiento para aguijonear, por la distensión del abdomen. También puede encontrarse algún enjambre con cierto grado de defensividad, por lo que se recomienda que intervenga alguien con noción del manejo de estos insectos.
El enjambre sigue a su reina, guiado por su olor o feromonas –secreción de los seres vivos a fin de provocar comportamientos específicos en otros individuos de su especie– y el cúmulo de abejas se forma donde ella se posa. Entonces, las obreras segregan también feromonas, a fin de ayudar a sus compañeras a ubicarse allí: elevan su abdomen sobre la cabeza, liberan secreción de las glándulas de Nasonov y la dispersan agitando sus alas.
La mayoría de las veces, al aparecer un enjambre en la ciudad se lo elimina por miedo o desconocimiento, si es que no se contacta a un apicultor que pueda recuperar las abejas. A veces se acude a los bomberos y, al desconocer los procedimientos de rescate de abejas, suelen eliminar la colonia. Cualquier rociado (agua, repelente de insectos, desodorante ambiental o insecticidas) aunque no sean defensivas, puede irritarlas, dado que se sentirán amenazadas.
No se recomienda tampoco encender fuego o papel. En apicultura se emplea un humo producido con un ahumador preparado para mezclarlo con aire (no hay una llama directa que afecte o moleste a las abejas).
Muchas veces solamente nos ven como un obstáculo al cual se acercan a reconocer. Hay que actuar con tranquilidad, dado que los movimientos a fin de espantarlas son más fácilmente percibidos por ellas que estando inmóvil. Por sus ojos compuestos, observan el mundo de modo semejante a un pixelado grueso. Por la longitud de onda de su espectro visual, identifican los colores azul, amarillo, blanco, los verdes como una escala de grises y el rojo lo ven igual al negro.
Si el enjambre se posa en un sitio que no es una cavidad es probable que se retire en 2 ó 3 días, al encontrar otro para edificar su colmena. Acercándose lentamente, se puede ver cómo algunas abejas caminan en círculos meneándose e indicando a sus compañeras a dónde encontraron alimentos.

20 de mayo Día Mundial de la Abeja

En el marco de la problemática mundial del cambio climático y la amenaza permanente de que las abejas corran peligro, lanzamos una campaña “Protectores de Colmenas” cuyo objetivo es difundir el papel fundamental de la abeja en la conservación de la biodiversidad. “Era necesaria en Argentina una campaña así, por eso nos pusimos al frente de esta iniciativa. En el mundo ya son miles las personas que tomaron conciencia de esta situación y se sumaron a campañas que protegen las abejas”.
Es importante difundir este mensaje porque sin abejas el futuro de todos los seres vivos del planeta peligra. Por eso decimos que sin abejas no hay futuro”.

Propuesta de Fumitec

Protegé la vida es el slogan que inspira Nuestra propuesta e invita a la población y empresas a proteger colmenas garantizando la incorporación anual de cerca de 80000 nuevas abejas al ambiente. A cambio, cada protector recibirá un kit de bienvenida con productos de la colmena cuando las mismas den sus frutos y material informativo sobre las abejas y la apicultura.

¿Por qué es importante sumarse? Porque si las abejas desaparecieran, gran cantidad de productos esenciales para la vida desaparecerían con ellas. Frutas, verduras, forraje para los animales, hierbas medicinales y cultivos para usos industriales, como el algodón. Sin la polinización realizada por la abeja y otros insectos polinizadores,  acabaría la biodiversidad del planeta.

Es gracias a la biodiversidad que hay tantos productos agrícolas diferentes, cada uno con su sabor, color y valores nutricionales valiosos para nuestro bienestar y el de todos los seres vivos. 1 de cada 3 alimentos dependen de las abejas y otros polinizadores para existir y según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) el 75% del alimento del mundo también.
El pronóstico es alarmante. Las abejas disminuyen año a año en porcentajes variables, según la región. Las principales causas de este declive son las alteraciones de las condiciones ambientales en las que viven. En el hemisferio sur del planeta esta baja se debe principalmente a: el desarrollo del modelo agroindustrial impuesto en nuestro país basado en el monocultivo transgénico, que determina la pérdida de la biodiversidad y el hábitat de las abejas. Y el uso intensivo de agroquímicos, que reduce su alimento, deteriora su capacidad de orientación y comunicación y finalmente las mata. Así, mueren aisladas, sin alimento, ni conexión con su colonia.
Por eso SADA nos convoca a informarnos, sumarnos y correr la voz. Ya que mientras una pequeña parte de la humanidad ha determinado las condiciones para la desaparición de las abejas, los apicultores serán los hombres y mujeres capaces de preservarlas. Y ahora todos pueden sumarse. Para más información: www.sada.org.ar/protegeunacolmena




La importancia de las abejas

La apicultura es una tradición milenaria que consiste en cuidar un enjambre de abejas dentro de colmenas, obteniendo de ellas un excedente, la miel. También otros productos naturales como propóleos, polen, jalea real y medicinas. Los apicultores ayudan a las abejas para que sus colmenas sean fuertes y sanas. Las abejas, junto a otros insectos, desarrollan una actividad fundamental para la alimentación del ser humano y de todos los animales, la polinización. Sin la polinización bajaría hasta un 75% la productividad de las cosechas que nos alimentan día a día.
Además de los cultivos, la mayor parte de la flora silvestre, hasta un 90%, precisa de la polinización. Cuando sales al campo quieres que esté verde, vivaz, alegre, lleno de flores y colores.

Los polinizadores están en peligro Entre un 35-65% de las abejas están muriendo. Hay países del norte que superan mortalidades del 70%, llegando a una situación crítica de dificultosa reposición mediante los métodos de reproducción que usan los apicultores.
Las causas del declive de las abejas son varias, y la mayoría tiene su origen en ciertas actividades agrícolas “industriales” que realiza el ser humano, «plaguicidas y monocultivos» y con manejos estresantes de las colmenas.

  • Plaguicidas: Su uso convierte a la agricultura industrial en una de las mayores amenazas para las abejas en todo el mundo. Además de envenenar a las abejas perturban su sentido de orientación. Estos venenos agrícolas causan la muerte de enjambres enteros. Monocultivos extensivos: Grandes superficies despobladas de biodiversidad, únicamente cultivadas con un tipo de planta, que carece de fuentes de alimentación variada.

  • Estrés: Aunque hay apicultores que miman sus colmenas, muchos otros sólo buscan un objetivo: Maximizar la producción. Para ello impiden a las abejas realizar tareas que no generan dinero, como la construcción de panales con su propia cera natural, la limpieza de la colmena, la cría de zánganos que son necesarios para el equilibrio de la colonia, etc. Para estos “apicultores industriales”, el enjambre que muere o no da beneficios es una unidad productiva sustituible.

  • Parásitos: Para acabar con ciertos parásitos, como la Varroa, los apicultores “industriales” optan por una solución cómoda, el uso de sustancias químicas venenosas. Sin embargo, estas “medicinas” debilitan los enjambres generación tras generación, volviéndolos más sensibles a nuevas infecciones. Además, estas sustancias contaminan la miel.